jueves, 16 de enero de 2014

Bizcocho "Recuerdo de Navidad"





A este bizcocho, le he puesto ese nombre por los ingredientes que lleva, en concreto el agua de Azahar, que se usa también para hacer los típicos roscones de Reyes. Es un bizcocho diferente, con ingredientes menos comunes en los bizcochos pero que esta muy rico, y a pesar del nombre, se puede hacer en cualquier época.

Ingredientes: 

-110 gramos de mantequilla
-225 gramos de azúcar
-2 huevos tamaño XL
-175 gramos de harina
-100 ml de leche
-1 cucharadita de agua de azahar
-1 cucharadita de ralladura de naranja
-1 sobre de levadura  

Para hacer la masa, lo primero es, con ayuda de una batidora, batir la mantequilla con el azúcar, hasta que haya blanqueado y se quede esponjosa. A esa mezcla, se le añaden de uno en uno, los huevos, ligeramente batidos antes, y se bate todo junto a velocidad baja. No se debe agregar el segundo, hasta que el primero no este completamente integrado en la mezcla. 
Aparte, tamizamos la harina y la mezclamos con la levadura, y mezclamos la leche con el agua de azahar; mientras batimos a velocidad baja, se le añade un tercio de la harina tamizada. Una vez mezclado, se añade la mitad de la leche mezclada con el agua de azahar. Vamos alternando así harina y leche, mezclando bien con la batidora. Al echar la última parte de harina tamizada, añadimos también la ralladura de naranja. 

Precalentamos el horno a 170º y llenamos el molde de bizcocho o magdalena que vayamos a usar con la masa, hasta un poco más de la mitad. Si horneamos magdalenas, el tiempo en el horno serán unos 20 minutos, o hasta que estén doraditas y al pincharlas salga limpio el pincho. Si horneamos un bizcocho, tardará algo más, unos 30/35 minutos, y lo mismo, debe quedar doradito, y al pincharlo, el pincho debe salir limpio.

Se pueden hacer tanto bizcochos como magdalenas, yo en este caso, como sí era para Navidad, hice un bizcocho en forma de árbol de Navidad y unas magdalenas decoradas, con la masa sobrante del bizcocho. Para decorar el bizcocho, una vez hecho y frío, use glasa real teñida. Y las magdalenas, están decoradas con un baño de fondant líquido, y cuando se secó, dibuje las letras con la misma glasa real del bizcocho. El adorno de arriba, son sprinkles de acebos, que coloque antes de que se secara el fondant líquido. Quedaron perfectas para regalar. 




Mazapán


Más sencillo de lo que parece, y más rico que el comprado.

Ingredientes: (Salen unos 35 mazapanes, depende del tamaño que se hagan)

-200 gramos de almendra cruda molida
-200 gramos de azúcar glass
-1 huevo

Sólo hay que mezclar en un bol, la almendra molida y el azúcar, y añadirle la clara del huevo. Se mezcla bien y tiene que salir una masa muy manejable, que se quedará como hecha una bola.



Una vez hecho esto, cogemos una bandeja de horno, la forramos con papel de horno, y vamos cogiendo trocitos de la masa, moldeándolos al gusto, y colocándolos encima del papel de horno. Una vez que hemos hecho eso con toda la masa, cogemos la yema sobrante del huevo, y pintamos las figuritas.
















Se mete la bandeja en el horno, en una posición alta y se pone el horno en modo grill, los dejamos dentro hasta que estén doraditos, al gusto. Hay que estar muy pendientes, porque en cuanto se empiezan a dorar no tardan mucho en empezar a quemarse.


Una vez fuera, se despegan del papel con cuidado, pues algunos suelen estar algo pegados, y se dejan enfriar antes de comerlos.



domingo, 1 de diciembre de 2013

Quesada pasiega



Una rica quesada, muy sencilla de hacer, pero que se puede convertir en un gran postre. 

Ingredientes:  (para una quesada del tamaño que se ve en la foto, unas 8 personas)

-La piel de un limón, intentando no coger la parte blanca
-150 gramos de azúcar
-500 gramos de queso fresco de vaca
-1 huevo
-75 gramos de harina (si es de repostería mejor)
-75 gramos de mantequilla
-Una pizca de sal
-1/2 cucharadita de canela en polvo.

Lo primero que hay que hacer es, con ayuda de una batidora, moler bien la cascara del limón y el azúcar, hasta que queden lo más finito posible. Si se hace con Thermomix o similares, basta con programar 30 segundos, velocidad progresiva del 5 al 10.  
Después, toca batir esta mezcla con el resto de los ingredientes, hasta que salga una masa uniforme, espesa y con pinta de tener aire entre medias. 

Vertemos la mezcla en un molde, mejor si es de barro o cristal, y la medida idónea es de unos 22 centímetros, pero si es algo mayor o menor no pasa nada. Metemos el molde en el horno durante unos 30-40 minutos, vigilando que no se queme, con el horno a 200º. Sabremos que está lista, cuando este bien tostadita por arriba, y al pinchar en el centro con un pincho, este salga limpio al sacarlo.

Lo normal, es que al sacarla del horno, la quesada haya levado un poco, incluso sobresalga del molde, es normal, una vez que se deja enfriar baja y ya se queda con la textura y forma de la quesada. 
Se puede tomar fría o caliente, es decir, según el gusto, se puede meter en la nevera o no, aunque si no se va a comer pronto, es mejor meterla en la nevera, aguanta mejor. A mi, me gusta más de la nevera, pero ya digo que va en gustos. 




sábado, 23 de noviembre de 2013

Flan de melocotón con chocolate


Un flan diferente, en cuanto a textura y sabor, pero muy rico y que deja en la boca un sabor muy fresco. Idea sacada de este otro blog, el cual visito mucho: http://pepacooks.com/2009/09/flan-de-melocoton-con-chocolate/

Ingredientes:
-1/2 de melocotón en almíbar
-4 huevos
-100 gramos de azúcar glass
-3 cucharadas rasas de harina
-Chocolate en tableta, de postres para derretir

Lo primero que hay que hacer, es triturar los melocotones y dejarlos como si fuera puré. Una vez hecho eso los reservamos. Por otro lado, batimos bien los huevos, el azúcar glass y la harina tamizada en un cuenco, y cuando esté bien mezclado, se le añaden los melocotones. Cuando esté todo bien mezclado, cogemos la flanera, o las flaneras, si se quiere hacer individual, y las llenamos con la mezcla. 

Ponemos la flanera al baño María, y lo dejamos hasta que al pinchar el flan por el centro, el pincho salga limpio, unos 45 minutos más o menos. Si se cubre un poco con una tapa de cristal, tarda menos tiempo en estar listo. 




Cuando ya este, hay que dejarlo enfriar bien antes de desmoldarlo. Una vez frío, se desmolda y se reserva en la nevera hasta que se vaya a tomar. Es mejor tomarlo frío, luego si está unas horas en la nevera antes, mejor. 



Para decorarlo, sólo hay que derretir, preferiblemente al baño María también, el chocolate, y decorarlo con él al gusto antes de servir. 

















domingo, 3 de noviembre de 2013

Cake pops de Oreo




Una idea muy original y facilísima de hacer, para adornar tartas, bizcochos, etc o simplemente tomarlos solos. 

Ingredientes: La cantidad depende del número de cake pops que queremos que salgan
-Chocolate blanco
-Galletas tipo Oreo
-Palitos de piruleta para hacer cake pops
-Popurrí de virutas de decoración al gusto


Lo primero que tenemos que hacer, es derretir el chocolate blanco y ponerlo en un cuenco. Para derretirlo, lo mejor es meterlo en el microondas durante unos segundos sacarlo e ir mezclando la parte derretida con la que no lo está, hasta que todo quede derretido. Si se deja mucho tiempo en el microondas para que se derrita entero ahí se quemará y ya no valdrá, hay que hacerlo así, se puede meter las veces que haga falta al microondas, con mucho cuidado de no quemarlo.

  

Una vez hecho esto, cogemos una galleta y un palito, con cuidado de no romper la galleta hacemos un agujero con ayuda del palito dentro del relleno de la galleta, como hasta la mitad de la galleta. Mojamos el palito en chocolate, echamos chocolate en el agujero hecho antes, y después metemos el palito, también mojado con chocolate dentro, presionamos un poco y dejamos secar. No importa si rebosa, luego no se va a notar cuando estén todas cubiertas de chocolate. Si alguna galleta se rompe un poco, se puede usar intentando unirla, luego recubierta de chocolate no se notará. El agujero se puede hacer, levantando una cara de la galleta y luego volviéndola a poner en su sitio, o presionando entre ambas caras, como mejor se nos dé.  Para que se fije bien lo mejor es ponerlas, con los palitos hacia arriba, en un bol, y meterlas en la nevera. 

Cuando ya estén todas las galletas hechas y pegadas, en la nevera sólo tienen que estar el tiempo necesario hasta que el chocolate quede duro, llega el momento de bañarlas por completo en el chocolate blanco. Una vez cubiertas por completo, inmediatamente después, se les espolvorea la decoración que queramos, con virutas de chocolate, de colores, fondant con formas,  etc lo que queramos, incluso se puede teñir el chocolate blanco con colorante y hacerlas de colores. Importante, que escurran un poco el chocolate sobrante antes de decorarlas, sino no quedara bien, debe quedar sólo el chocolate justo para que quede cubierta la galleta. 
Lo ideal una vez hecho esto, es pincharlas en un trozo de porexpan y meterlas en la nevera hasta unos minutos antes de comerlas. ¡Quedarán riquísimas¡ 





sábado, 2 de noviembre de 2013

Tarta de Halloween



Esta tarta, como se puede ver, la hice para el día 31 de Octubre, día de Halloween. Es a base de bizcocho  de chocolate, buttercream y fondant. 

Ingredientes: 
*Para el bizcocho: 
-3 huevos
-200 gramos de azúcar
-150 gramos de aceite de oliva
-1 yogur de limón
-170 gramos de harina
-Una pizca de sal
-Un sobre de levadura
-70 gramos de chocolate en polvo, especial repostería
*Para la decoración: 
-Fondant negro para la boca, ojos y nariz
-Fondant verde para el rabito de la calabaza
-Buttercream, para lo que serán necesarios 200 gramos de mantequilla, y el preparado de buttercream, o 200 gramos de azúcar muy muy fina
-Colorante naranja en gel

Lo primero es hornear el bizcocho, para ello, mezclamos en primer lugar los huevos con el azúcar, si lo hacemos en Thermomix se programa a 50º velocidad 3 durante 1 minuto; si es con batidora normal no pasa nada, sale bien de cualquier forma. Una vez mezclado, se le añade el aceite y el yogur, ya sin calor, simplemente mezclar hasta que quede homogéneo. Lo último es añadir todos los ingredientes sólidos, harina, sal, levadura y chocolate, y se mezcla bien, sin que queden grumos. Echamos la mezcla en un molde redondo bien engrasado, y metemos en el horno precalentado a 160º durante unos 40 minutos, hasta que veamos que está bien hecho. No poner a temperatura muy alta porque no nos interesa que suba mucho, sino que suba plano. Si la parte de arriba no queda plana, no pasa nada, solo debemos recortar la parte que sobresale y dejarlo plano, una vez que esté frío. En cuanto pinchemos el bizcocho y salga limpio el utensilio con el que lo hemos pinchado, ya esta listo para sacarlo.



Dejamos enfriar muy bien antes de decorarlo, o se nos derretirá la decoración. Una vez frío y desmoldado, debemos darle al bizcocho forma de calabaza, recortando un poco por la parte de arriba, con ayuda de un cuchillo que corte bien, sin olvidarnos de hacer la parte del rabito. Debe quedar algo así: 


Lo primero con lo que hay que decorar es con buttercream, para hacerlo, hay que mezclar 200 gramos de preparado de buttercream (lo venden en la zona de repostería del Corte Inglés y en las tiendas especializadas) o 200 gramos de azúcar pero muy muy fina, por eso es mejor usar el preparado, con 200 gramos de mantequilla, y 200 gramos de agua. Si se compra el preparado, viene instrucciones de cómo hacerlo, el orden, por si se hace en casa es, mezclar el azúcar con el agua, con batidora muy bien, dejarlo reposar una media hora, añadirle el colorante naranja, la suficiente cantidad para que quede un naranja fuerte. Y eso mezclarlo con la mantequilla, a temperatura ambiente, poco a poco, no toda de golpe. Debe estar metido en la batidora todo junto mínimo 5 minutos. Como mejor queda es con el preparado de buttercream. Si queda demasiado líquido se mete un poco en la nevera, hasta que tenga una buena consistencia para extenderlo por el bizcocho. Debería quedar un color así: 


 Cogemos una paleta, si es ancha mejor, y damos una primera capa por todo el bizcocho, cubriendo bien los laterales que es lo más complicado. Una vez dada la primera capa, metemos unos minutos en la nevera para que el buttercream coja cuerpo.


Después, debemos dar la segunda capa, cubriendo bien de nuevo todo el bizcocho e intentando darle forma por la parte de arriba de calabaza, haciendo las líneas características.



Ahora llega el momento de hacer la parte de la decoración hecha con fondant. Mientras es mejor meter la tarta en la nevera. Ahora mismo el fondant se puede encontrar en muchos sitio, tanto especializados como no, por ejemplo, la sección de repostería de El Corte Inglés. Cogemos un trozo de fondant verde, lo amasamos y estiramos, cortamos un trozo alargado que tenga el ancho del rabito de la calabaza, y lo ponemos a lo largo, cubriendo el lateral, la parte de arriba y el otro lateral. Después cortamos otro trocito del tamaño de la parte que nos ha quedado sin cubrir, por la parte de atrás. Se quedará fijo a la tarta, porque el buttercream hará de pegamento. Para unir bien las dos piezas, nos podemos mojar un poco un dedo con agua y unirlo frotando ambas partes.


Ahora es el momento de hacer la cara de la calabaza, usando fondant negro. De nuevo se amasa, se estira, y se corta con la forma que queremos. Cuando este cortado, simplemente ponerlo encima de la tarta, quedará unido a la misma. Debemos hacer boca, nariz y ojos. Y con esto, quedará lista nuestra tarta. Mantener en la nevera hasta que se tome, y sacar un poquito antes de comerla.




Tarta de queso con mermelada de frambuesa





Una tarta riquísima, que aunque pueda parecer complicada, en realidad no lo es, eso si, paciencia porque lleva unas dos horas de horno. Adornada con frutos rojos tiene un aspecto genial y muy apetecible. Esta en concreto, la hice para un cumpleaños y triunfo. La idea es de este blog, http://pepacooks.com/2012/06/receta-tarta-de-queso-casera/, el cual ya he visitado más veces. 


Ingredientes: sale una tarta bastante grande, para unas 12 personas
*Para la base: 
-250 gramos de galletas tipo Digestive
-50 gramos de nueces
-80 gramos de mantequilla

*Para la tarta:
-6 huevos
-500 gramos de leche condensada
-500 gramos de queso fresco de cabra
-4 quesitos
-2 cucharadas de harina
-2 yogures naturales, si es Griego mejor

*Para la mermelada: 
-150 gramos de azúcar
-250 gramos de frambuesas
-Medio vaso de agua
-1 cucharada de harina de maíz

Lo primero que hay que hacer, es elegir un molde, redondo a ser posible, con bastante capacidad, tanto de diámetro como de alto. Yo lo hice en un molde de unos 20 centímetros de diámetro, por arriba se salió un poco, pero no llego a caerse nada y le dio una forma buena a la tarta. 
Cuando ya tenemos el molde pensado, hay que hacer la base en primer lugar, y la base se hace picando bien las galletas Digestive y las nueces, mejor con batidora para que no queden trozos grandes. Una vez picadas ambas se mezclan y se le añade la mantequilla derretida, si no está muy caliente mejor, y se mezcla bien. Cogemos el molde, lo engrasamos un poquito con mantequilla por todas partes y vamos poniendo, con ayuda de una cuchara o paleta la mezcla por toda la base y laterales del molde. Debe quedar cubierto el molde por completo. Una vez hecho, lo mejor es meterlo en el congelador para que se ponga duro, pero si no cabe, se puede meter en la nevera, hasta que lo volvamos a necesitar. 






Lo siguiente es hacer la mezcla de la tarta, para la cual simplemente hay que mezclar todos los ingredientes con una batidora hasta que quede una mezcla homogénea, sin grumos. Encendemos el horno a 180º y lo dejamos que caliente. Mientras el horno coge calor, echamos la mezcla que hemos hecho en el molde con la base. Lo metemos en el horno, bajamos la temperatura a 160º y lo dejamos ahí durante dos horas.  Si cuando ya lleve más de una hora, vemos que se empieza a tostar demasiado por la parte de arriba, se puede tapar con un papel albal, y dejarlo así hasta que se cumplan las dos horas. Si se nos pega el albal a la masa y se estropea un poco la parte de arriba no pasa nada, con la mermelada después no se notara. 




Mientras tenemos la tarta en el horno, podemos aprovechar para hacer la mermelada casera de frambuesa. Es muy fácil y queda muy rica. Sólo tenemos que coger un cazo y poner dentro el medio vaso de agua, el azúcar y las frambuesas. Lo ponemos a hervir durante 15 minutos, y cuando se cumpla el tiempo disolvemos la harina de maíz en un poquito de agua, y se lo añadimos, sin retirarlo del fuego. Dejamos que espese en el fuego durante un minuto o dos y lo retiramos. Cogemos la mezcla, la pasamos por la batidora, y lo colamos para quitarle las semillas. Se deja enfriar, y cuando se pueda se mete en la nevera, y se reserva hasta unos minutos antes de servir la tarta. 





 Cuando saquemos la tarta del horno, debería tener un aspecto similar al de las fotografías de abajo. Muy importante dejar enfriarla bien antes de desmoldarla. Es muy delicado el lateral de galleta, si algo se cae al desmoldarla, hay que intentar pegarlo con cuidado a la tarta de nuevo con ayuda de una paleta.





 La tarta es mejor mantenerla en la nevera, una vez fría y desmoldada, y sacarla un rato antes de comer. Antes de comerla, también se le debe echar la mermelada, y decorarla al gusto. Yo la decore con arándanos, frambuesas y moras, y a parte de que estéticamente quedo muy bonita, estaba muy rica, con la mezcla de sabores.




Al cortarla, debería quedar esponjosa y jugosa, pero con la consistencia que le da el queso. 


lunes, 2 de septiembre de 2013

Tarta de tres chocolates


Creo que esta tarta se puede describir con tres palabras, negro, con leche y blanco. Para los amantes del chocolate no puede haber nada mejor.

Ingredientes:
-250 gramos de chocolate negro
-250 gramos de chocolate con leche
-250 gramos de chocolate blanco
-600 ml de nata para cocina
-600 ml de leche (entera mejor)
-3 sobres de preparado de cuajada (Royal)
-200 gramos de galletas tipo "Digestive"
-90 gramos de mantequilla
-600 gramos de azúcar

Esta receta, se puede hacer bien con Thermomix, o bien sin ella, por eso pondré ambas formas de hacerla.

Lo primero que hay que hacer es la base de galleta y mantequilla. Así que cogemos un molde redondo, si es desmontable mucho mejor, de 18cm de diámetro (en esta medida la tarta cabe justa), y ponemos en él la mezcla de galleta picada y mantequilla. Lo ideal es picar las galletas con una batidora, hasta que queden lo más finas posibles, se puede hacer a  mano, aunque se tarda más. Una vez picadas las galletas, se deben mezclar con la mantequilla derretida, pero no caliente, por ello, lo ideal es meterla unos 30 segundos en el microondas, hasta que quede medio derretida, y mezclar la parte derretida con la que no, así no se calienta ni se derrite demasiado. Se mezclan ambas, a mano o a máquina, y se pone la mezcla en el molde. Se debe fijar muy bien a la base del molde, mediante pequeños golpes con una cuchara, o apretando con una paleta. Debe quedar cubierta toda la base de forma uniforme y prieta. Si la mezcla quedara muy seca, se le puede añadir un poquito de leche. Una vez tenemos la base lista metemos el molde en la nevera, y lo reservamos.
Es importante, poner debajo del molde un plato, porque luego, cuando echamos el chocolate caliente, la mantequilla tiende a derretirse, y se puede manchar la nevera, y quedar pegado el molde a la misma. Además, va a ser más fácil de manejar cuando esté terminada.

Ahora, tenemos que ir haciendo las diferentes capas de chocolate, en el orden que más nos guste. Todas las capas se hace igual, sólo cambia el tipo de chocolate que ponemos.
Para hacer cada capa mezclamos, 250 gramos de chocolate, 200 ml de nata, 200 ml de leche y 1 sobre de cuajada.
Si lo hacemos con thermomix, echamos todos los ingredientes en el vaso y programamos 7 minutos, velocidad 5 a 90º.
Si lo hacemos a mano, ponemos todos los ingredientes y los derretimos en una olla, teniendo cuidado de no dejar grumos a causa de la cuajada. Cuando este todo bien mezclado y derretido es cuando está listo.

Para echar las capas de chocolate, debemos coger un cazo, para que no caiga todo de golpe en un mismo sitio, y agujeree. Y es importante, rayar las anteriores capas de chocolate, antes de echar una nueva, con un tenedor, para que no bailen las capas una vez montada la tarta.


Entre que hacemos cada capa, se debe meter el molde en la nevera, y una vez terminada también, mínimo tres horas antes de comer.




La decoración es mejor hacerla antes de comer, para que no se estropee, o lo antes posible al menos. Y puede ser muy variada, desde fondant, hasta bolitas de chocolate, cereales, etc Lo que queramos.



Antes de comer desmoldamos los laterales de la tarta, pero es mejor comer en el plato del molde, para que no se estropee.























Tortas de anís


No hay dulce más ligero, que una crujiente y tostada torta de anís, y ya si es casera mejor que mejor.
Se tardan un poquito en hacer, ya que lleva su tiempo dejarlas perfectas, pero una vez terminadas merece la pena.

Ingredientes: para unas 10 tortas
-50 gramos de aceite de oliva, y un poco más para evitar que se peguen una vez formadas
-La piel de medio limón (sin rallar)
-Anís en grano, una cucharada
-180 gramos de harina normal o de repostería, de fuerza no
-Levadura; se puede usar un poco menos de un sobre de la levadura química que usemos normalmente, o 10 gramos de levadura de panadero, o 10 gramos de levadura fresca. Según mi experiencia, quedan mejor con levadura normal química, pero vale cualquiera de las tres.
-80 gramos de agua
-20 gramos de licor de anís
-una cucharada de sésamo
-15 gramos de azúcar, y un poco más para espolvorear por encima
-Una pizca de sal

Lo primero que tenemos que hacer, es coger una taza, apta para microondas, y meter dentro el aceite, la piel de limón y el anís en grano. Se mete en el microondas un minuto, y se infusiona, una vez caliente, el limón, en el aceite con anís. Una vez infusionado, quitamos el limón, y reservamos para que se enfríe un poco.

En un cuenco grande, ponemos la harina, la sal y la levadura. En caso de usar levadura fresca, se debe añadir disuelta en los 80 gramos de agua tibia de la receta.  Una vez hemos mezclado esto, añadimos el aceite con el anís infusionado y ya no tan caliente. Y mezclamos de nuevo. La mejor forma de mezclar esta masa es con una paleta, y a mano. Queda muy bien, no cuesta nada y queda mejor que con una máquina. 

Una vez mezclado todo hasta aquí, añadimos el resto de los ingredientes restantes a la masa (licor de anís, sésamo, azúcar y el agua, en el caso de no haberla echado antes con la levadura fresca).
Ahora si que debe mezclarse todo muy bien, debe quedar una masa uniforme, espesa, manejable, sin resto s de harina. Quedará como una bola, algo pegajosa. 


Ahora lo que hay que hacer, es poner sobre una superficie plana un trozo de papel de horno, ligeramente untado con aceite. Cogemos un trozo de masa, y la estiramos encima del papel de horno, debe quedar muy fina. Lo mejor para estirar esta masa, es un rodillo de plástico, porque así la masa no se pega en él, y si lo hace, sólo hay que untarle ligeramente de aceite. 


Una vez la masa está estirada, cogemos un cuenco pequeño y vamos cortando tantas tortas como nos de la masa estirada. Después, se retira la masa que no esta con la forma adecuada, dejando sólo las tortas cortadas en el papel, y recortamos el papel al rededor de las tortas, y reservamos en una superficie plana. 
Hay que repetir este mismo paso tantas veces sea necesario, hasta que terminemos con toda la masa.


Una vez tenemos todas las tortas individuales hechas, hay que dejar reposar la masa durante una hora, aproximadamente, en un lugar sin demasiadas corrientes de aire, y no frió. El mejor sitio es el horno apagado. Esto hace que la levadura haga efecto y haga crecer las tortas un poco, así estarán más crujientes. 

Una vez ha pasado el tiempo, sacamos las tortas del horno, y metemos dentro un recipiente lleno de agua en el fondo del mismo. Encendemos el horno a 200º con el recipiente dentro. Una vez caliente vamos metiendo hornadas de tortas, las que quepan en una bandeja, porque es mejor no meter más de una bandeja al mismo tiempo. Importante, antes de meter las tortas en el horno caliente debemos rociarlas bien con azúcar por encima.

No hay un tiempo fijo, debemos sacarlas cuando estén doraditas y bien hechas. Suele ser entre 10 y 15 minutos, aunque el tiempo puede variar al gusto.


Cuando las saquemos del horno las dejamos enfriar y listas para comer.